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Vidrio a
prueba de impacto
La Legislatura Porteña
debe aprobar una ley de vidrios de seguridad
que ordene
el uso de los templados o laminados donde haya
riesgo de accidentes.
Por Diario Clarin
Suplemento de Arquitectura
El avance tecnológico y las tendencias
del diseño contemporáneo impulsaron
la utilización del vidrio de modo creciente
en la construcción, no sólo como
elemento de cierre en aberturas sino también
como recurso arquitectónico para brindar
transparencia a los espacios. Con los recursos
tecnológicos actuales, hoy pueden resolverse
estructuras vidriadas que hasta hace no mucho
tiempo eran impensables.
Puede decirse
que el vidrio refleja mejor que ningún otro material el espíritu
de la arquitectura de nuestra época
y es percibido por la gente como un material
atractivo y amigable.
El vidrio es un material
resistente, pero también es frágil
y peligroso cuando sufre roturas. Y por este
motivo debería evitarse su uso intuitivo
o irresponsable, que es utilizar un tipo de
vidrio que no sea adecuado para el uso que
se le da. Sin embargo, con la única
excepción de la ciudad de Mendoza, los
códigos de edificación de nuestro
país no dicen nada sobre el uso seguro
del vidrio.
A simple vista, todos los vidrios
son iguales. Pero en caso de impacto o rotura
no lo son.
Ahí radica la diferencia entre el vidrio
crudo común y el vidrio de seguridad,
templado o laminado. Este es el más
recomendable ante el riesgo de impacto humano
debido a su forma de rotura.
El vidrio laminado
suele astillarse como consecuencia de un impacto
muy fuerte, pero
sigue cumpliendo su función de cerramiento,
sostenido por la lámina de PVC. En
cambio, el vidrio templado —aunque
es el más resistente— se rompe
pero lo hace en trozos muy pequeños
y sin aristas cortantes, de forma que no
presenta riesgos de heridas para las personas,
como el parabrisas de un auto.
Precisamente éste es el tema del
proyecto de ley que hoy se encuentra en
estudio en la Comisión de Planeamiento
de la Legislatura de la ciudad de Buenos
Aires. Su contenido reglamentará la
forma de determinar el espesor seguro del
vidrio en aberturas y obligará a
los constructores a emplear vidrio de seguridad,
ya sea templado o laminado, en las áreas
vidriadas consideradas de riesgo o susceptibles
de impacto humano.
Estas áreas están
preestablecidas desde hace tiempo por la
norma IRAM 12595.
Y son las siguientes:
• Los vidrios colocados en puertas.
•
Los vidrios en paños adyacentes
a puertas que puedan ser confundidos con
un acceso.
• Los vidrios colocados a baja altura respecto
del solado, como es el caso de los antepechos
vidriados de ventanas.
Esta clasificación comprende,
por ejemplo, a los vidrios en los accesos
de
los edificios y a los vidrios en puertas—ventana
que vinculan los espacios de estar de una
vivienda con su expansión a balcones,
patios o jardines. Además, incluye
a los vidrios de balaustrada bajo barandas
de balcones y de escaleras. Obviamente,
los vidrios colocados sobre áreas
de circulación o permanencia de
personas, como son los techos y fachadas
inclinadas, también deberán
ser construidos empleando vidrios de seguridad.
En
algunas de estas áreas de riesgo
pueden utilizarse indistintamente vidrios
templados o laminados. En otras, como por
ejemplo los cerramientos que van desde
el suelo hasta el techo, sólo pueden
usarse los laminados.
Este tipo de normas
sobre el uso obligatorio de vidrios de
seguridad en edificios fueron
puestas en vigor en los países desarrollados
a partir de la década del sesenta.
El primer antecedente en esta materia fue
hace cuarenta años en la ciudad
de Chicago, Estados Unidos, a raíz
de un accidente fatal ocurrido a una adolescente
que atravesó accidentalmente el
ventanal del living de su casa: el vidrio
roto le cortó la arteria
femoral
y la chica murió desangrada.
En la
ciudad de Buenos Aires, la Cámara
del Vidrio Plano y sus Manufacturas de la Argentina
(CAVIPLAN) presentó sus inquietudes a las
sucesivas autoridades desde 1995, pero recién
la actual administración llevó el
tema a la Legislatura, donde se encuentra esperando
ser aprobado. La cuestión también
fue tema de numerosos eventos y conferencias, como
el reciente IV Congreso de Sistemas y Tecnologías
de Cerramientos de Edificios.
Es de esperar que,
en beneficio de la seguridad de los habitantes
de Buenos Aires y de la calidad
de vida en los edificios, nuestros legisladores
voten afirmativamente este proyecto de ley. |
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El vidrio
se ha convertido en un elemento
vital en la arquitectura de nuestros
días, donde la búsqueda
de máximas superficies
vidriadas para obtener las mejores
visuales y la mayor iluminación
natural
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La
necesidad del ahorro de energía
a pasado a ser en muchos
países industrializados
una variable fundamental
para sus economías,
razón por la cual
se buscan constantemente
elementos que hagan reducir
el consumo de la misma.
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